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El Barranco de Canaletas es un clásico acuático ideal para principiantes. Con sifones, toboganes, cuevas y saltos, ofrece una experiencia muy divertida y completa. Rodeado de un entorno mediterráneo de gran belleza, es perfecto para mojarse y disfrutar del barranquismo en la comarca de la Terra Alta.
Los Bosques de Urbasa ofrecen una ruta cicloturista de 52 km con desnivel notable. Partiendo del camping de Urbasa, se recorren pistas ganaderas a través de hayedos, abetos y valles con encanto. Un recorrido por uno de los bosques más bellos de Navarra, con paisajes de gran serenidad.
El Camí de Sant Jaume es una variante jacobea con un arranque inolvidable: el emblemático Monasterio de Montserrat. Sus casi 500 km terminan en Logroño, donde se une al Camino Francés, recorriendo otros santuarios catalanes y el espectacular valle del Ebro.
La cara norte del Peñalara ofrece un paisaje salvaje y solitario, ideal para evocar leyendas montañeras. La ruta hasta la cima atraviesa majadas, viejos pinares y puertos históricos como el del Reventón. Con buen desnivel y exigencia, es perfecta para dos jornadas de vivac con vistas impresionantes.
El carballo de Cartelos es uno de los robles más espectaculares de Galicia. Con casi 40 m de altura y una longevidad impresionante, este árbol ha resistido siglos y representa la fuerza de la naturaleza gallega. Sus bellotas se utilizan en programas de reforestación.
Un muro artificial levantado para contener las aguas de la Caldera de Taburiente, uno de esos lugares marcianos de la isla de La Palma, ha sido víctima de los caprichos de la naturaleza, pues el hierro y el musgo han pintado la tierra volcánica, dejando un gracioso espectáculo que bien puede servir de recuerdo de esa simbiosis olvidada entre el hombre y la Tierra.
La Cascada de la Seimeira, de 30 m de altura, es uno de los saltos más evocadores del occidente asturiano. Una ruta corta y apacible de poco más de 6 km lleva hasta este lugar envuelto en una espesura susurrante.
Los Castillos de Armantes son impresionantes formaciones de arenisca que parecen torres y castillos erosionados. Antiguo escondite de bandoleros, este paisaje de "badlands" ofrece un escenario de western con torres, colmados y vistas espectaculares.
La Cresta de los Gabietos es un cordal exigente que pone a prueba técnica y mental. Cimas como punta Escuzana y Mondarruego ofrecen vistas fabulosas sobre las gargantas del río Ara en Ordesa. En invierno se convierte en un desafío alpino serio.
Las hoces del río Júcar y Huécar en Cuenca ofrecen un entorno espectacular para la escalada deportiva. Sus paredes calizas con vías técnicas y el paisaje de cañones profundos crean una atmósfera única que combina deporte y naturaleza de forma excepcional.
Escondido entre los prados verdes del valle de Arratia, custodiado por las moles calizas del Parque Natural de Urkiola, en la sierra de Aramotz, se oculta un mágico complejo geológico, abrazado por la historia y las leyendas locales de la villa de Dima. Aquí, la actividad espeleológica es tan variada y divertida que uno parece que quiera vestirse de barro.
Cultura, espeleología y tradición se mezclan en esta cueva que se interna en las entrañas del monte Gorbea. Se trata de una de las cuevas más clásicas alavesas, tanto por la estampa imponente de su sala principal como por un recorrido sencillo de galerías, apto para todo tipo de perfiles.
Este cordón que une Okina y Sáseta se está convirtiendo en una ruta clásica entre los que buscan planes asequibles y familiares. La senda sigue el bonito curso del río Ayuda mientras lucha contra el hechizo de los bosques de hayedos y robles, todo un regalo para la vista.
Un sorprendente y singular jardín botánico brota en el desierto almeriense, muy cerca del pueblo minero de Rodalquilar. Bautizado en honor a una planta endémica, el albardín, ofrece un recorrido que permite conocer algunas de las especies amenazadas y exclusivas de la sierra volcánica del cabo de Gata, que hablan mejor que nadie de adaptación y supervivencia.
El Castillo es una ferrata urbana en la Hoces del Júcar. Sus tramos aéreos y vistas sobre la ciudad de Cuenca la convierten en una experiencia única.
Los Siete Picos, conocidos popularmente como "El dragón de piedra", forman una imponente alineación de crestas graníticas que se elevan como la espina dorsal de un gigantesco dragón dormido. Esta formación geológica, una de las más singulares de la Sierra de Guadarrama, ofrece vistas panorámicas espectaculares y es un paraíso para senderistas y escaladores.
A un pueblo con tan arraigada tradición marinera no le faltan relatos y leyendas, pero ha ido ganando fuerza especialmente la del Cambaral, pirata berberisco que aterrorizaba estos litorales hasta que quedó prendado de una joven local; el romance terminaba, por supuesto, en tragedia. Puede descubrirse toda la letra pequeña de esta fábula preguntando a los vecinos de Luarca mientras se degustan algunas exquisiteces propias de este recogido rincón de la costa occidental asturiana.
Dominando los Riscos de Bilibio y sus afiladas crestas, desde esta histórica ermita se puede obtener una panorámica ideal del Ebro internándose entre las campas y viñedos de La Rioja, a su paso por las Conchas de Haro. Es un paraje solitario excepto a finales de junio, cuando una alegre comunidad local se reúne para celebrar la Batalla del Vino, que ha sido nombrado en alguna ocasión como el mejor rincón de España.
Sobre el montículo rocoso más alto del cabo de Palos, en tierra murciana, reposa este faro declarado Bien de Interés Cultural. Cargado de historia, aquí primero se levantó un templo dedicado al dios romano Saturno, que después fue reconvertido en puesto de vigilancia contra los asaltos de piratas berberiscos.
El GR-7 fue el primer sendero de gran recorrido señalizado en España (1974) y sigue siendo uno de los más largos y variados del país. Sus casi 2600 km recorren el Levante mediterráneo, desde los Pirineos catalanes hasta el extremo sur de Tarifa, donde el viento y el Estrecho marcan el final de la aventura.
El glaciarismo en Gredos representa el alpinismo clásico en su forma más pura y sobria. Rincones como el Cuchillar de las Navajas o el valle de Cinco Lagunas concentran líneas de hielo efímeras y austeras. Una experiencia para deleitarse con el golpeo de piolets en uno de los macizos más clásicos de la Península.
El salitre y el viento han erosionado esta tierra murciana de sílice y aluminio para formar un peculiar entorno, de aire fantasmagórico. Este paisaje encantado en primera línea de playa es habitual escenario de performances artísticas, objeto de deseo de fotógrafos y rareza natural protegida a los pies de la sierra de las Moreras.
La Hoz de Alarcón es una ruta que sumerge al viajero en fortines y farallones con vistas incomparables. El río Júcar ha tallado hoces espectaculares, con meandros y fortificaciones históricas.
La Maliciosa es un clásico del kilómetro vertical en la Sierra de Guadarrama. Su ascensión exigente y vistas panorámicas la convierten en una de las cimas más apreciadas por los trail runners madrileños.
Precisamente por hallarse en Málaga, hogar de magníficas playas, la Reserva Natural Laguna de Fuente de Piedra, la más extensa de Andalucía, permanece salvaje y muy bien conservada, a la vez que acoge la colonia de flamencos más grande de la península. Suaves relieves donde brotan olivos y cereales rodean este bucólico humedal salino de la comarca de Antequera.
Este escenario impoluto de alta montaña, tupido de nieves perfectas en la estación fría, está al alcance de todos ya sea con raquetas o tablas. Todo el espíritu de las tierras del norte se concentra en los relieves de Babia, que cuenta con esta laguna tan popular como admirada, a la que sube una ruta entre vegas, prados y picos escarpados desde Torre de Babia.
Los Miradores de Uña recorren la serranía conquense con paisajes kársticos, formaciones rocosas y valles profundos. Un recorrido que combina naturaleza y miradores espectaculares, ideal para disfrutar de la belleza interior de Castilla-La Mancha.
Parejas cariñosas y familias aventureras encontrarán en Gargantilla de Lozoya un espacio único para recrear la vista y el espíritu. Varias cabañas situadas a hasta 8 m de altura en los árboles del madrileño valle de Lozoya sirven de punto de partida para diversas excursiones ecoturísticas o actividades de multiaventura.
El nacimiento del río Júcar en Tragacete ofrece una ruta de trail running espectacular. Con unos 600 m de desnivel en media maratón aproximada, el recorrido permite disfrutar de paisajes de hoces, cascadas y un entorno natural de gran valor.
Las Peñas del Prado ofrecen un tranquilo pero exigente terreno de escalada clásica en los montes leoneses. Sus paredes y agujas de roca proporcionan rutas variadas en un entorno de gran belleza natural, perfecto para una jornada de escalada alejada de las masificaciones.
Los Picos de Begues ofrecen ascensos duros y vistas espectaculares del Parque Natural del Garraf. Un terreno variado y técnico perfecto para sesiones intensas de mountain bike cerca de Barcelona.
Redován alberga la vía ferrata más larga de la Comunidad Valenciana. Sus dos sectores ofrecen más de 300 m de recorrido variado, con pasos aéreos y técnicos. Es una ferrata completa y exigente que pone a prueba la resistencia y la técnica en un entorno montañoso mediterráneo.
El rorcual, uno de los grandes cetáceos del Cantábrico, se observa en las aguas vascas. Las salidas de observación desde puertos como Santurtzi permiten disfrutar de estos gigantes marinos en su hábitat.
La Ruta de La Sauceda recorre uno de los bosques más singulares de Europa: la laurisilva del Parque Natural de los Alcornocales. Este entorno envuelto en nieblas permanentes crea un ambiente mágico y exuberante, con vegetación densa que parece sacada de un cuento.
Desde la plaza Mayor de Chelva se puede seguir un recorrido muy bien señalizado, plagado de paneles informativos, que combina de forma estupenda la naturaleza con la cultura de este espacio valenciano poco transitado. En todo momento guiado por el rumor del agua que brota de las fuentes y lavaderos, o por el susurro del río Chelva, el caminante pasa por puentes de madera, visita playas fluviales y finalmente regresa para admirar el legado histórico de unos pueblos de diversidad ancestral.
El río Cabriel es una referencia nacional del rafting y el packraft gracias a sus aguas revueltas y rápidos emocionantes. Varios días de descenso permiten acampar en sus riberas y disfrutar de kilómetros de naturaleza deshabitada. Una aventura llena de adrenalina en un entorno espectacular que atraviesa provincias del interior.
El Río Ulla, con sus más de 130 km de recorrido, es una de las grandes arterias gallegas. En sus tramos finales cerca de Padrón se vuelve especialmente tranquilo y accesible, perfecto para familias y principiantes. Un entorno rural mágico, con paisajes suaves y un ambiente relajado que invita a disfrutar del kayak de forma sosegada.
La sabina ha adquirido la categoría de icono en todas las islas Canarias, pero es en El Hierro donde su legado se celebra con mayor júbilo. Los ejemplares de estos árboles que sobrevivieron a la actividad volcánica y al progreso humano son hoy un vestigio del poder de la naturaleza, y sus formas retorcidas y caprichosas, efecto de los vientos alisios, bien pueden servir de metáfora de nuestro impacto en ella.
La Sierra de Chía ofrece una travesía circular de alta montaña con cimas, hayedos y abetos. Partiendo de Seira, el GR-15 recorre valles glaciares y paisajes pirenaicos de gran belleza.
La costa de Llanes ofrece un catálogo de playas extenso y variado. Apuntarse a un surfcamp permite descubrir olas de calidad en spots como Torimbia, Portiellos o San Martín. Una experiencia perfecta para combinar surf y los bosques de la sierra de Cuera.
El diablo, un dragón con apetito, arcángeles furiosos y un noble celoso protagonizan una cinematográfica historia que se ubica en el valle de Goñi, en Navarra, tierra muy rica en mitos y leyendas. Pueblos rendidos a la bruma y praderas verdes que se detienen abruptamente ante los bosques de montaña conforman el paisaje de un territorio que vale la pena recorrer con la libreta en la mano.
En la legendaria sierra de Aralar, en Gipúzcoa, territorio de culturas ancestrales donde las montañas custodian una estampa de campas hermosas y robustos caseríos, se levanta esta montaña mágica y brava, de aspecto desafiante pero con laderas acogedoras. Su genial vértice, que domina los llanos desde los 1342 m, es puro magnetismo montañero y ejerce una llamada que pocos rechazan.
Un sendero apto para personas con movilidad reducida alcanza el valle de Linza, en Ansó, un encantador escenario que combina pastizales con hayedos y que cuenta con áreas de descanso en las que no faltan mesas adaptadas para sillas de ruedas. En el mismo municipio se han acondicionado el centro de interpretación del Parque Natural de los Valles Occidentales y el refugio de montaña de Linza, para así facilitar una experiencia más que completa.
El Valle del Jerte es especialmente mágico durante la floración del cerezo. Cabalgar por caminos ganaderos y vías romanas con el telón de fondo de la sierra de Candelario y el rumor del río Jerte es una ensoñación primaveral. Un destino ideal para jornadas ecuestres en cualquier época, pero inolvidable en primavera.
El Varradòs es un afluente del Garona con gran caudal y rápidos exigentes. Un tramo alpino de gran belleza en el Pirineo catalán.
Este paseo cómodo que conecta los municipios murcianos de Baños de Mula y Caravaca de la Cruz, totalmente accesible en silla de ruedas, también puede servir de desafío deportivo ya que se puede estirar más de 40 km. El camino sigue la pista de un antiguo trazado ferroviario y ayuda a descubrir el alma peregrina de estos parajes lunares de Murcia.
Tras abandonar la seguridad de la sierra Salvada, las aguas del Nervión se abren paso al Cantábrico por los imponentes espacios del valle de Ayala, uniendo los pueblos de Laudió y Amurrio. La ruta que discurre por estos contornos colosales se estira durante 8 km y es una excusa perfecta para visitar en familia un célebre salto de agua, una de las postales más imprescindibles de nuestras geografías.
En plena Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón se estira una agradable y tranquila senda que lleva por los antiguos molinos de cereales que orlan el cauce del río Jarama a su paso por La Hiruela. Esperan bellos escenarios serranos de carácter rural, muchos espacios para perderse y áreas recreativas que salpican unas riberas protegidas por robledales centenarios.
El Barranco de Arbillas, en la vertiente sur de Gredos, es una excelente opción cercana a Madrid. Con rapeles y toboganes en un entorno de gran belleza, combina aventura y accesibilidad, siendo muy popular entre los barranquistas de la zona centro.
Trillo es una maravillosa villa surcada por el agua y el atronador silencio. Aquí, el río Cifuentes divide el pueblo en dos partes mientras se despeña por unas geografías de vida abundante que desembocan en el Tajo. Constituye una de las elecciones más sencillas para comenzar cualquier viaje a la Alcarria por las históricas sendas de Guadalajara.