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Multitud de cuevas y galerías interconectadas se internan en las tripas del complejo kárstico más importante de España, el Monumento Natural de Ojo Guareña. Localizadas en la localidad burgalesa de Merindad de Sotoscueva, una de estas bóvedas fue aprovechada para construir una ermita que hoy es objeto de visita para todos aquellos que gustan de ligar la naturaleza con la historia.
El Espigüete es una ascensión espectacular en la Montaña Palentina. Su cima ofrece vistas impresionantes y un terreno técnico que pone a prueba a los corredores más preparados.
Desde la localidad alicantina de Alfas del Pi, integrada en el Parque Natural de la Serra Gelada, parte una bonita y muy asequible ruta hacia el faro de Punta Albir, inaugurado en 1863. Además de las inmensas vistas del océano y la sierra, se descubre la restaurada torre Bombarda, en su día puesto de vigilancia ante los frecuentes ataques de piratas berberiscos.
Montañas desoladas y abismos contundentes abrazan este peculiar edificio construido en 1953, que se levanta en las costas del municipio de Tuineje, en Fuerteventura, y que custodia el punto más cercano a África de todas las Canarias. Inmensas vistas del Monumento Natural de los Cuchillos de Vigán y sus grandes acumulaciones de coladas volcánicas hacen su llamada tanto a científicos como a fotógrafos.
No es ninguna casualidad que Galicia cuente con algunos de los faros más bellos e imponentes de nuestras costas, pues el azote salvaje de sus aguas ha hecho claudicar incluso a los más afortunados y curtidos navegantes. Hete aquí otra muestra, edificada en la parte más occidental de la ría de Ribadeo, que se presenta precioso, fotogénico y aislado.
La Ferrata del Chorrico, en el barranco de Castellet, es una vía muy popular y entretenida. Sus paredes sobre el pantano de Tous ofrecen pasos técnicos y aéreos con un entorno espectacular. Perfecta para iniciarse y disfrutar de la escalada vertical en la Comunidad Valenciana.
Itinerario circular y adaptado que comienza en el recinto de Can Cascades, punto de información del Parc Natural del Montseny. Pasamanos y caminos asfaltados permiten disfrutar tranquilamente de estos paisajes de un marcado aire mediterráneo, donde lo majestuoso de las masías rivalizan con la soberbia de los bosques.
En el corazón del Valle del Jerte, bajo la imponente presencia del macizo de Gredos, se encuentra la Garganta de los Infiernos. Este paraje destaca por sus impresionantes cascadas y la explosión de color de los cerezos en flor, que atraen a miles de visitantes cada año.
Laderas altivas y escarpadas bajan desde el techo de Jaén. El Jabalcuz, con sus 1618 m, ofrece un desafío de primera a quien se atreva a rodar en medio del ambiente de vértigo de crestas y barrancos que desafían el dominio de los cielos andaluces.
Área protegida formada por siete lagunas de colores diferentes, objeto de estudio y devoción, ecosistema frágil donde todavía sobreviven algunos de los últimos galápagos europeos. A su tranquilidad se une el rumor de la brisa que sobrevuela areces, quejigos y tejos.
Parque natural que se extiende entre Ciudad Real y Albacete, compuesto por un mosaico heterogéneo de lagunas, conectadas entre sí por cascadas y canales subterráneos. Un puñado de rutas recorren este humedal donde también caben otras actividades como el kayak, la pesca e incluso el buceo.
Incontables bolos graníticos esparcidos aquí y allá, entre grandes charcas, forman parte de la cuenca del río Salor, hogar de nutrias y tritones. Se trata de un paraje imponente, a pocos kilómetros de Cáceres, donde convergen dos zonas de especial protección para las aves, la sierra de San Pedro y los Llanos de Cáceres.
Los Cortados ofrecen un abanico de opciones de barranquismo en la serranía de Cuenca. Sus estrechamientos, saltos y toboganes en un entorno de hoces espectaculares lo convierten en un lugar muy completo y variado para disfrutar del barranquismo.
El Macizo de Peña Trevinca, con cimas como Peña Trevinca (2121 m), Peña Negra y Peña Surbia, forma un grupo montañoso imponente en la sierra Do Eixo. Ríos profundos, cañones y glaciares místicos caracterizan este territorio aislado y azotado por los vientos.
Como decía el poeta Paul Éluard, “Hay otros mundos, pero están en este”, y Riotinto es el paisaje extraterrestre por excelencia gracias a sus tierras y aguas de un rojo intenso. Su paisaje, configurado por el afán de dominio del hombre desde la Edad del Cobre, cuando comenzaba a explotarse este caos de tierras yermas, hoy constituye una de las postales más surrealistas que puedan encontrarse.
Inmensas paredes de roca custodiando eternos valles verdes, surcados por torrentes salvajes, en los que la climatología se muestra caprichosa y severa; o lo que es lo mismo: auténtico escenario cántabro para una de sus postales imprescindibles. Eso sí, la ruta propuesta hacia el nacimiento del río es bien sencilla y de fácil acceso para todos los públicos.
El Parque Natural de Redes es un paraíso para jinetes aventureros. Declarado Reserva de la Biosfera en 2001, ofrece terrenos de exploración pura entre vegas verdes, hayedos centenarios y aldeas que parecen detenidas en el tiempo. La ruta permite trazar caminos propios en un templo de soledad y naturaleza salvaje, coronado por la hospitalidad de posadas como el refugio de Brañagallones.
El Moncayo, techo del Sistema Ibérico, ofrece rutas a caballo que combinan selvas de hayas y robles con paisajes de alta montaña. Sus contrastes y la belleza de sus valles lo convierten en un destino perfecto para jinetes que buscan naturaleza salvaje y vistas panorámicas.
El Parque Regional Salinas de San Pedro es un humedal costero de gran valor ecológico donde molinos de viento, flamencos, dunas y playas se combinan en un paisaje único. Es uno de los mejores lugares de la Región de Murcia para la observación de aves (cormoranes, garzas, somormujos) y para disfrutar de la brisa marina en un entorno de alta biodiversidad.
Pico Murcia es una cumbre accesible pero exigente en Fuentes Carrionas. Su travesía por la vertiente sur ofrece un descenso técnico y emocionante, ideal para freeride y skimo.
El Pico Teleno (2185 m) es una montaña sagrada con historia templaria. La ruta desde Pontón del Arenal ofrece un itinerario de trail running exigente pero muy gratificante, con gran desnivel y paisajes de alta montaña. Un clásico leonés que combina leyenda, esfuerzo y belleza natural.
El Pico de la Miel, con sus 1384 m, es una de las cumbres más populares de la sierra madrileña para la escalada clásica. La vía Espolón Manolín ofrece 200 m de escalada variada y asequible con fisuras, placas y repisas, perfecta para iniciarse en la escalada tradicional en un entorno de gran belleza.
No es que su nombre deje mucho a la imaginación, aunque para los que no conozcan estas costas de Calblanque, en Cartagena, es de rigor comentar que se trata de uno de los ecosistemas más portentosos de todo el Mediterráneo. 3 km de arenas soleadas y conectadas con una cadena de playas forman un espacio natural protegido y frágil en el que uno puede mostrar fácilmente su empatía con el entorno.
La Pradera del Yelmo es un lugar mítico en la Sierra de Guadarrama. Sus formaciones graníticas crean un laberinto espectacular con una gran roca rosada que se tiñe de plata bajo la luna. Pernoctar en la pradera a sus pies es una aventura imprescindible para escaladores y amantes de la naturaleza.
El Puerto de la Fuenfría y el Camino Schmidtt son un clásico del trail running en la Sierra de Guadarrama. Un paso histórico con múltiples senderos que permiten combinar historia, paisajes bucólicos y esfuerzo físico en un entorno muy accesible desde Madrid.
Quirós es un paraíso de escalada en el corazón de Asturias. Sus paredes de caliza y cuarcita ofrecen rutas de gran calidad en un entorno alpino único. Ideal para disfrutar de la escalada deportiva rodeado de montañas, bosques y un ambiente auténticamente norteño.
Al amparo de la sierra de Peñalmonte se extiende el valle de Cidacos, lugar de alto valor paisajístico e histórico y ambiente muy riojano. Para conocerlo, lo mejor es partir desde Arnedillo por su vía verde, bien acondicionada y muy cómoda para sillas de ruedas.
Se puede conectar el pasado con el futuro en una ruta de varios días a través de los bosques, cumbres y valles del macizo de Larra. Homenaje a la migración de las mujeres pirenaicas a principios del s. XX, recorre el corazón de estos parajes exuberantes y singulares y busca refugio en las villas de Belagua, Lescún y Zuberóa.
Atravesando tres comarcas y 12 pueblos, una cincuentena de kilómetros conforman esta vía verde que recorre los valles de los ríos Fluvià, Brugent y Ter. Todo el trazado está bien acondicionado, no presenta grandes pendientes y cuenta con puentes, barandillas y señalización, aunque el tramo más recomendable es el que une Anglès con Sant Feliu de Pallerols.
La Ruta del Císter es una gran clásica cicloturista de más de 100 km. Partiendo de Montblanc, ofrece un apacible y evocador recorrido por la historia medieval catalana, con especial protagonismo de los trascendentales monasterios construidos por la orden del Císter.
Guiados por el río Inglares nos internaremos en la sierra de Cantabria, paraíso de los planes familiares en una naturaleza virgen y llamativa. Con punto de partida en el municipio de Berganzo pondremos rumbo a uno de los saltos de agua más hermosos de Euskadi, la cascada de las Herrerías, a través de esas selvas alavesas sobre las que gravitan tanto la serenidad como el misterio.
La Ría del Piedras ofrece una travesía tranquila y hermosa en la provincia de Huelva. Sus aguas mansas, marismas, playas y pinares crean un entorno ideal para principiantes. Remar por esta ría permite conectar con la naturaleza atlántica y disfrutar de atardeceres inolvidables en la Costa de la Luz.
La travesía del río Duero se ha consolidado como un clásico de la aventura fluvial. Ocho etapas desde Zamora hasta Oporto recorren cañones, riberas pintorescas y paisajes modelados por el hombre. Una experiencia que combina navegación, cultura y el encanto de las gentes a ambos lados de la frontera.
Allá por el año 1940 se plantaron estos árboles fabulosos, inhabituales en Cantabria, convertidos ahora en un bosque inmenso y longevo, con troncos de dimensiones majestuosas y copas robustas que engalanan las laderas del monte de Las Navas. Son centenares de gigantes olvidados, declarados con razón Monumento Natural.
Recorrer Segovia a caballo durante una semana es sumergirse en sus joyas históricas (castillo de Pedraza, Sotosalbos, La Granja de San Ildefonso) y sus glorias naturales: vistas alpinas de Guadarrama, senderos de trashumancia, bosques de Valsaín y gargantas del río Duratón. Una combinación perfecta de patrimonio cultural y naturaleza desafiante.
Sobrón es una ferrata horizontal de 550 m sobre el río Ebro. Una de las primeras y más populares del País Vasco, con gran exposición y belleza.
Música indie, electrónica y deportes de nieve se juntan en esta concentración en Sierra Nevada muy enfocada a la sostenibilidad, con medidas que buscan alcanzar el impacto cero durante su celebración. Son dos días en los que se combinan actividades outdoor y la algarabía del festival, todo a pocos kilómetros de la siempre atractiva Granada.
Referencia de los festivales de senderismo en Europa, se trata de un encuentro abierto donde disfrutar tanto del destino como de sus valores culturales, amén de su apuesta por una fuerte concienciación por el cuidado de la naturaleza. Responsabilidad y deporte se aúnan en este cada vez más exitoso encuentro de formato innovador.
Volar sobre Toledo permite contemplar la ciudad de las tres culturas desde el aire. El Tajo, la Alcazaba y el casco histórico ofrecen una vista panorámica impresionante que revela la grandeza de esta ciudad patrimonio de la humanidad.
La Torrecilla (1919 m) es la cumbre más alta de la Sierra de las Nieves. Su ascensión ofrece vistas impresionantes desde la Costa del Sol hasta las montañas nevadas, combinando dificultad y belleza.
La Travesía de Els Ports conecta las provincias de Teruel, Castellón y Tarragona a través de un escarpado cordón montañoso. En tres etapas se recorren relieves vitales y abruptos, con cañones y bosques oceánicos.
Esta cueva de hielo, conocida como Peña Castil, es un lugar casi secreto donde se mantienen formaciones de hielo milenarias. Oculta en las entrañas de los Picos de Europa, es un enclave místico que requiere experiencia para visitar.
Estos pequeños e insólitos islotes que se levantan en la costa cántabra, separados de tierra firme por el tiempo y las mareas, evocan algunas de las archiconocidas formaciones de la playa de las Catedrales, pero sin ingentes cantidades de turistas al acecho. Escenario solitario, hermoso y monumental, invitan a largas exposiciones al caer el Sol.
La violeta del Teide es una delicada flor endémica que crece en los baluartes pedregosos del Teide por encima de los 2500 m. Sus pétalos coloridos destacan en el paisaje volcánico y la convierten en una de las flores más altas de España.
La Vuelta a Aralar es un clásico del montañismo vasco-navarro. Sus casi 100 km rodean la sierra de Aralar, un macizo cargado de simbolismo cultural donde mitos y leyendas se entretejen con el paisaje. El recorrido atraviesa un territorio salvaje y primitivo: prados de siega, bosques de hayas y robles, formaciones rocosas singulares y cumbres emblemáticas como el Txindoki.
Se puede poner a prueba la resistencia del mejor amigo del hombre ascendiendo a una exigente atalaya fronteriza entre Gipúzcoa y Vizcaya. Son apenas 1100 m de altitud, que reinan en la crestería del macizo de Udala, pero que requieren de buenas piernas o patas para alcanzar su cima.
Una semana de contrastes sorprendentes espera en Alto Aragón. Partiendo desde Jaca, la ruta combina pistas forestales y huellas de animales, pasando de las caprichosas formas de los Mallos de Riglos a la fuerza benévola del río Gállego.
La vertiente segoviana de la Pinareja (2197 m) es una auténtica oda a los escenarios vacíos, el sonido del viento y los recuerdos. Desde su alta cima, un vértice para la contemplación más pura y ensimismada, hay que echar un vistazo interminable a los valles y llanuras que frenan el avance de la sierra de Guadarrama o a los contornos elegantes del cordal de la Mujer Muerta.
La avutarda es una de las aves más pesadas voladoras del mundo. Las lagunas de Villafáfila en Zamora son uno de los mejores lugares para observarla. Su plumaje y comportamiento la convierten en un símbolo de la estepa ibérica.
En Cangas de Morrazo, provincia de Pontevedra, se encuentra la playa de Barra, otro conocido espacio naturista que cuenta con un sinfín de encantos: solitaria, resguardada de los vientos, carácter prístino, arenas suaves y aguas gélidas. Al fondo se levantan las islas Cíes, completando el hermoso escenario de esta larga, fina y elegante playa de dunas.