1769 ferratas, escalada, parapente, buceo y esquí · ordenados por importancia
Extraordinario mirador de las cumbres de Esterenzubi, desde este monte se contempla a vista de pájaro la maravilla forestal que constituye la selva de Irati, uno de los bosques más importantes de Europa. Una ascensión asequible y muy recomendable para disfrutar de la belleza del Pirineo navarro.
Peña Ubiña (2417 m) es uno de los dosmiles menos visitados y más solemnes de la Cordillera Cantábrica. Su macizo está salpicado de glaciares, cortados y valles escondidos. La ruta más popular, la Canal Este desde Tuiza de Arriba, ofrece una ascensión exigente pero muy gratificante con paisajes de gran belleza.
El Deza es un río de aguas bravas en Galicia con 50 km de recorrido y secciones técnicas. Un destino interesante para kayakistas que buscan variedad en el noroeste.
El río Navia ofrece 160 km de aguas mansas en un territorio indómito. Su nombre (que significa “navío”) refleja su navegabilidad histórica, ideal para una semana de singladura. Se desliza entre castros, aldeas olvidadas y profundos valles, siendo accesible para todo tipo de remeros.
La ferrata de Santa Elena de Biescas combina historia, misticismo y verticalidad. Rodeada de un entorno de gran belleza en el Pirineo aragonés, ofrece un recorrido entretenido con pasos aéreos y vistas excepcionales.
El pecio Kalais es uno de los atractivos submarinos más accesibles de Gran Canaria. Este carguero griego de más de 100 metros, abandonado en el Puerto de la Luz tras una avería cuando se dirigía a Nigeria, descansa a solo 20 metros de profundidad.
Esta vía ferrata, muy utilizada como atajo por senderistas y barranquistas, ofrece un recorrido vertical y aéreo en el impresionante barranco de l’Urde ll. Es una ferrata sencilla pero muy estética, ideal para disfrutar de la vertical en el corazón del Solsonès.
Desde el animado pueblo de Ezcaray, la Sierra de la Demanda propone tres o cuatro jornadas exigentes por su vertiente septentrional. Numerosas villas dan acogida al camino, aunque algunas secciones de montaña son poco transitadas y requieren pericia y sangre fría.
La bella Guisando ofrece rutas a caballo por valles y riberas con gran encanto. Un lugar perfecto para disfrutar de paisajes tranquilos y patrimonio en la provincia de Ávila.
El pecio Naranjito (también conocido como Isla Gomera) es uno de los más visitados y emblemáticos de la Región de Murcia. Hundido frente a las costas del Cabo de Palos, su accesibilidad y escasa dificultad técnica lo convierten en un destino ideal para buceadores de todos los niveles.
La Dragonera es uno de los pecios más populares para el buceo en Tarragona. Este mercante hundido intencionadamente en 1994 se ha convertido en un exitoso arrecife artificial que beneficia tanto al turismo submarino como al ecosistema marino.
El Vapor Arna es uno de los pecios históricos más interesantes del Cabo de Gata. Hundido en 1828, este barco de 100 metros de eslora descansa a varias millas de la costa almeriense, expuesto a las corrientes del Mediterráneo. Cuando las condiciones lo permiten, es una inmersión fascinante que combina historia naval con la explosiva vida marina que coloniza sus restos.
El pecio Standfield es uno de los más exigentes y atractivos para buceo técnico en la Región de Murcia. Hundido durante la Primera Guerra Mundial, este navío de 120 metros de eslora yace a 60 metros de profundidad. La inmersión, reservada para buceadores experimentados, ofrece un desafío técnico y la oportunidad de explorar un gran barco en la penumbra.
El S.S. Sirio ostenta el triste récord de ser el naufragio civil más trágico del Mediterráneo español. Hundido en 1906 (seis años antes del Titanic), el vapor dejó cerca de 500 víctimas al chocar contra el Bajo de Fuera, un peligroso espolón rocoso.
El pecio del Río Miera es uno de los clásicos del buceo en Cantabria. Este barco botado en 1920 y hundido tras un choque yace entre los 38 y 45 metros de profundidad en aguas con visibilidad variable. Apto tanto para buceo recreativo como técnico, permite explorar su interior bajo la atenta mirada de crustáceos y otros habitantes marinos.
El pecio del Boreas es uno de los atractivos submarinos más populares de la Costa Brava. Este barco de 40 metros, hundido intencionadamente en 1989 frente a Palamós para fomentar el turismo subacuático, se ha convertido en un arrecife artificial lleno de vida.
El pecio Avvenire, conocido popularmente como el “Marmolero”, descansa frente a Cala Montgó en la Costa Brava. Este mercante se hundió al chocar contra un saliente rocoso mientras transportaba placas de mármol. A más de 40 metros de profundidad, la inmersión exige buena experiencia, especialmente por la visibilidad a menudo reducida en la zona.
Vía ferrata equipada para deporte vertical, en Posada de Valdeón (León).
Impacto Internacional / Icono de Aventura. Es Pontàs es un arco natural de roca caliza de dimensiones colosales que emerge exento directamente del fondo del mar. Alberga algunas de las líneas de Psicobloc más difíciles del planeta, caracterizadas por lanzamientos dinámicos al vacío y techos brutales a gran altura. No es apto para iniciación comercial; funciona como un centro de alto rendimiento natural para escaladores de élite mundial y rodajes de productoras de aventura. Su uso y aproximación están estrictamente regulados dentro de las directrices del Plan de Gestión de la Red Natura 2000 del litoral sur de Mallorca.