1910 pozas y baños naturales · ordenados por importancia
La ferrata de la Cascada del Sorrosal es una vía alpina espectacular en Broto. Con 600 m de recorrido, puentes y tramos junto a la cascada, es una de las ferratas más bonitas de los Pirineos.
Si uno se acerca por el puerto de Orduña podrá disfrutar de las mejores vistas de esta cola de caballo, una de las cascadas más sobrecogedoras y la más grande del país. Forma un espacio mágico, rodeado de enormes hayedos, en el que el agua realiza una caída libre de casi 300 m sobre roca viva.
La Garganta de las Gloces es una de las joyas del barranquismo en la Sierra de Guara. Su fisura estrecha y profunda, con un entorno geológico espectacular, ofrece un recorrido técnico y muy estético. Un barranco mítico que combina aventura y belleza natural en uno de los paraísos del barranquismo español.
Ese oasis que es la sierra de Segura encuentra aquí uno de sus espacios más alucinantes. Una ruta desde la localidad de Riópar, en Albacete, emprende su camino a la búsqueda de este salto de agua que nace en una cueva a decenas de metros del suelo y cuyas características producen un fenómeno muy celebrado por los amantes del turismo rural, el conocido “reventón”, cuando las precipitaciones provocan una furiosa respuesta de la cascada, generalmente en tiempo otoñal.
A su paso por la villa de Nuévalos, el río Piedra forma un soberbio paraje natural en torno a este monasterio fundado por los monjes cistercienses en el s. XII, uno de los lugares más visitados de Zaragoza. Aquí, la sinfonía del agua pasando por grutas y saltando entre cascadas convierte un escenario árido en un vergel exuberante.
En el pueblo de Covanera, en la frontera entre Burgos y Cantabria, se encuentra esta calita de aguas resplandecientes, con un manantial que vierte sus aguas al río Rudrón. Lo más curioso es que sus aguas se sumergen bajo la montaña, hundiéndose más de una decena de kilómetros, formando un territorio que llama a los espeleo-buceadores más audaces a explorarlo.
El río Uces, afluente del Duero, encuentra aquí un enorme escollo de 50 m que resuelve con un salto de tal magnitud que hasta Unamuno quedó prendado de él. “La caída de esas aguas es una de las más hermosas que pueden verse en aquellos adustos tajos”, escribía el poeta al describir este lugar, destinatario principal de los halagos que recibe en Parque Natural de Arribes del Duero.
El modelado del río Algar, en Alicante, deja aquí un mosaico de cascadas y manantiales naturales, pretérita fuente de salud para los locales, aptas para baños refrescantes y paseos familiares. Este solitario vergel, que contrasta con la cercana Benidorm, conserva una riqueza natural que lo ha convertido en una escuela viva de la educación medioambiental.
Los buscadores de sí mismos pueden acceder a un sorprendente paraje del Parque Natural de Despeñaperros, rincón de luz y vida protegido por las atalayas de Sierra Morena. La cascada de la Cimbarra es una fantasía natural escondida en un bosque mediterráneo, donde es fácil dejarse arrullar por el ronroneo del río Guarrizas.
Robles, alisos y, obviamente, nogales rompen filas en esta ribera del valle del Jerte, que se puede descubrir en una sencilla ruta circular de 4 km, bien equipada con pasarelas y escaleras naturales, que se recorre mientras se van buscando sus espectaculares saltos de agua. El punto de partida de esta joya natural es el municipio de Navaconsejo, en Cáceres.
Situado en el extremo noroccidental de Cuenca, sobre la muela de San Felipe, este manantial salvaje atesora uno de los valores geomorfológicos y paisajísticos más importantes del espacio natural que lo rodea, y es objeto de peregrinación eterna entre serranías abruptas, bañadas aquí por aguas que surgen de las profundidades de la tierra formando cascadas y pozas vestidas de musgo y enigmas.
Burgos cuenta con un catálogo inabarcable de pueblos pintorescos, incluida esta villa medieval cuyas idílicas y muy bien conservadas casitas orillan un esplendoroso torrente, que acaba desembocando en el Ebro tras dejar una postal impecable de pozas turquesas. A pesar del estruendo de sus aguas, esta villa es un remanso de paz para el espíritu, a la vez que un ajetreado escenario para los fotógrafos.
Entre coloridos robles y castaños brota una de las cascadas más bonitas de Cáceres, excelente excusa para visitar el valle de Ambroz e internarse por estas estribaciones poco conocidas por los foráneos de la sierra de Gredos en su vertiente extremeña. Tampoco hay que pasar por alto el barrio judío de Hervás, conjunto en excelente estado de conservación que mantiene con vida el pasado histórico de la región.
En el corazón del Valle del Jerte, bajo la imponente presencia del macizo de Gredos, se encuentra la Garganta de los Infiernos. Este paraje destaca por sus impresionantes cascadas y la explosión de color de los cerezos en flor, que atraen a miles de visitantes cada año.
Inmensas paredes de roca custodiando eternos valles verdes, surcados por torrentes salvajes, en los que la climatología se muestra caprichosa y severa; o lo que es lo mismo: auténtico escenario cántabro para una de sus postales imprescindibles. Eso sí, la ruta propuesta hacia el nacimiento del río es bien sencilla y de fácil acceso para todos los públicos.
Un muro artificial levantado para contener las aguas de la Caldera de Taburiente, uno de esos lugares marcianos de la isla de La Palma, ha sido víctima de los caprichos de la naturaleza, pues el hierro y el musgo han pintado la tierra volcánica, dejando un gracioso espectáculo que bien puede servir de recuerdo de esa simbiosis olvidada entre el hombre y la Tierra.
La Cascada de la Seimeira, de 30 m de altura, es uno de los saltos más evocadores del occidente asturiano. Una ruta corta y apacible de poco más de 6 km lleva hasta este lugar envuelto en una espesura susurrante.
El nacimiento del río Júcar en Tragacete ofrece una ruta de trail running espectacular. Con unos 600 m de desnivel en media maratón aproximada, el recorrido permite disfrutar de paisajes de hoces, cascadas y un entorno natural de gran valor.
Trillo es una maravillosa villa surcada por el agua y el atronador silencio. Aquí, el río Cifuentes divide el pueblo en dos partes mientras se despeña por unas geografías de vida abundante que desembocan en el Tajo. Constituye una de las elecciones más sencillas para comenzar cualquier viaje a la Alcarria por las históricas sendas de Guadalajara.
Una sencilla y muy poco transitada senda parte de Pereña de la Ribera, en Salamanca, hasta un torrente que se despeña entre brutales tolmos graníticos, y que se puede contemplar desde ambos lados, ya que cuenta con una pequeña cueva natural de fácil acceso. Territorio de soledad y emociones profundas, hay que visitarlo sobre todo en época de lluvias, cuando las aguas del arroyo de los Cuernos se vuelcan con fiereza en el cauce del Duero.
Real Balneario Carlos III es una estación balnearia de Trillo incluida en el Programa de Termalismo del IMSERSO de 2026. Su oferta oficial contempla tratamientos de orientación reumatológico, respiratorio. Para una escapada particular hay que consultar directamente apertura, alojamiento, circuitos disponibles, valoración médica y condiciones de reserva. Turnos programados entre febrero y diciembre; consultar fechas.
Fuente de los Baños ofrece zona de baño alimentada por manantiales en el cañón del Mijares. Se clasifica como baño termal natural, por lo que no debe atribuirse automáticamente valor terapéutico ni confundirse con un spa convencional. Conviene verificar temperatura, composición del agua, acceso, aforo y servicios antes de la visita.
Pozas termales de Arnedillo ofrece pozas públicas junto al Cidacos, exteriores y de uso tradicional. Se clasifica como baño termal natural, por lo que no debe atribuirse automáticamente valor terapéutico ni confundirse con un spa convencional. Conviene verificar temperatura, composición del agua, acceso, aforo y servicios antes de la visita.
Cascada y salto de agua en plena naturaleza, en Cosuenda (Zaragoza).
Cascada y salto de agua en plena naturaleza, en Villamartín de Valdeorras (Ourense).
Aguas Tuertas · río Aragón Subordán. Lugar de baño en plena naturaleza (poza, garganta, charco, río o piscina natural) donde la gente se baña.