5805 naturaleza · ordenados por importancia
Topografía de suaves lomas y cerros margosos que limitan con las vegas bajas del río Pisuerga. El relieve presenta pequeñas cárcavas debido a la erosión hídrica, salpicadas por tomillares y matorral mediterráneo adaptado a la aridez esteparia.
Amplia llanura aluvial labrada por el río Adaja en el extremo occidental de la provincia, caracterizada por depósitos de terrazas con cantos rodados. El cauce mantiene un cinturón lineal de vegetación de ribera dominado por chopos y sauces que contrasta con la aridez circundante.
Espacio dominado por los depósitos sedimentarios del río Adaja en su tramo bajo segoviano, donde se aprecian niveles de terrazas de cantos rodados. El cauce está escoltado por una franja continua de vegetación ripícola que serpentea rompiendo la horizontalidad del paisaje agrícola.
Tramo del río Ara caracterizado por un amplio y prístino valle fluvial de montaña con extensas terrazas de cantos rodados calcáreos. Al fondo se eleva la colosal mole caliza de Peña Canciás con sus imponentes murallones y escarpes verticales estriados de gran valor visual.
Tramo final del río Arlanza donde se encajona levemente entre terrazas de gravas y terrazas aluviales profundas. Los márgenes fluviales conservan sotos maduros de chopos y álamos blancos, limitando con un denso encinar calcícola de gran valor botánico.
Ladera escarpada que desciende de la paramera hacia la vega fluvial, mostrando procesos de erosión hídrica sobre yesos y margas. Acoge comunidades de matorral gipsícola y tomillares adaptados a suelos con alto contenido salino. Burgos).
Terreno llano de aluvión con sedimentos arenosos y limosos depositados por la dinámica fluvial del Arlanzón. Conserva comunidades macrofíticas y saucedas arbustivas adaptadas al encharcamiento temporal. Burgos).
Espacio de inundación fluvial interior asentado sobre materiales graníticos y esquistos del dominio de Órdenes. Alberga un denso bosque de galería atlántico compuesto por alisos (Alnus glutinosa), sauces y fresnos, envuelto en una constante humedad edáfica que favorece el crecimiento de helechos gigantes rupícolas. A Coruña).
Valle aluvial protegido donde el río Caracena suaviza su curso tras abandonar los cañones, permitiendo el desarrollo de huertas y fresnedas. Las laderas exteriores muestran el perfil horizontal del páramo superior cubierto por encinares aclarados.
Punto de inflexión geográfica donde el río Carrión abandona la vega alta y se encaja levemente entre cerros testigos calizos. Las vertientes del cerro muestran erosión en cárcavas arcillosas combinadas con un frondoso bosque de ribera.
Gran corredor fluvial donde el Carrión abandona la montaña y deposita grandes masas de gravas, creando islas y meandros. Las vertientes orientadas al norte están densamente pobladas por un robledal de melojo maduro que se extiende por el páramo.
Tramo final del río Carrión antes de su desembocadura, donde se ensancha generando una amplia llanura aluvial. Los márgenes conservan sotos maduros de álamos y sauces que interactúan visualmente con el ramal sur del Canal de Castilla.
Amplia llanura de inundación cuaternaria modelada por la dinámica divagante del río Carrión. Muestra un mosaico visual compuesto por madrejones abandonados, carrizales permanentes y sotos de saucedas que rompen el relieve llano de la comarca.
Sector medio del valle del Carrión caracterizado por una llanura aluvial llana con depósitos de gravas cuaternarias. Cuenta con sotos fluviales continuos bien conservados, donde los sauces y álamos forman un denso cinturón vegetal continuo.
Paisaje horizontal de sedimentación constituido por arcillas y limos miocénicos donde el río Cea describe curvas suaves. Destaca por la amplitud de sus horizontes diáfanos y las pequeñas alamedas que marcan la línea del agua.
Zona de desembocadura del río Cega hacia la cuenca del Duero, caracterizada por suaves ondulaciones de arenas estabilizadas por el bosque. La vegetación de ribera se funde de forma gradual con el pinar, creando un ecotono de gran interés visual y forestal.
Tramo medio del río Cega caracterizado por el encajonamiento del cauce sobre los materiales arenosos y calizos del somontano de la sierra. Las márgenes albergan un dosel denso de vegetación de ribera, flanqueado en las zonas elevadas por encinares mediterráneos típicos.
Tramo donde el río Cega discurre encajado entre lomas de materiales sueltos, flanqueado por un bosque de galería muy denso y umbrío. Las laderas circundantes conservan manchas maduras de encinar mediterráneo adaptado a suelos pedregosos y pendientes acusadas.
Punto donde el río Cega corta las terrazas arenosas de la meseta, generando una llanura de inundación con suelos húmedos. Destacan los pinares de pino piñonero asentados sobre arenas finas que llegan hasta el mismo borde del cauce fluvial.
Valle suave encajonado sobre arcillas y areniscas del Mioceno terminal en la campiña alta. Presenta interés por el modelado de sus vertientes y pequeños bosquetes residuales de encinar mezclados con monte bajo.
Depresión aluvial labrada por el río Cueza sobre materiales terciarios degradados de la comarca. Ofrece una perspectiva diáfana de lomas suaves donde la vegetación ripícola se reduce a pequeños núcleos de sauces y chopos negros.
Paisaje plano constituido por terrazas aluviales de cantos rodados y limos acumulados por la dinámica del río Duero. El río introduce un pasillo verde arbolado que serpentea rompiendo la uniformidad geomorfológica de la planicie del centro de la provincia.
Amplio pasillo fluvial modelado por el río Duero a su salida de la provincia, caracterizado por potentes terrazas de cantos rodados y limos. Mantiene un bosque de galería maduro con álamos blancos y sauces que serpentea rompiendo la uniformidad de los páramos calizos colindantes.
Entorno modelado por las terrazas fluviales del Duero y depósitos de arenas eólicas continentales estabilizadas por el pino piñonero. Ofrece un paisaje de gran contraste entre la frondosidad de la vega y la aridez de los llanos arenosos colindantes.
Espacio dominado por la vega aluvial del río Duero, que introduce una franja arbolada de gran densidad biológica en medio de la penillanura sedimentaria. El cauce mantiene depósitos de terrazas de cantos rodados visibles en las márgenes del río.
El río Duero labra a su paso por este término un pasillo fluvial sinuoso escoltado por un bosque de galería bien conservado de álamos y sauces. El río Rituerto aporta en su desembocadura un tramo encajonado de interés geomorfológico sobre materiales detríticos compactos.
Amplio pasillo fluvial modelado por el río Duero donde se desarrollan potentes terrazas de cantos rodados y limos. Mantiene un denso bosque de galería maduro con álamos blancos, fresnos y sauces que serpentea rompiendo la uniformidad de la planicie.
Amplio corredor fluvial modelado por el río Duero, flanqueado por escarpes de areniscas rojizas que muestran formas de erosión alveolar. Mantiene un bosque de galería muy maduro con álamos blancos y sauces que rompe la monotonía del paisaje de la ribera.
Extremo noroccidental de la provincia donde el río Eresma divaga sobre arenas cuaternarias formando meandros llanos y playas de sedimentos finos. El entorno presenta pequeños humedales estacionales interdunares de gran interés botánico por su flora hidrófila.
Tramo donde el río Eresma discurre encajonado entre terrazas fluviales profundas, dejando al descubierto paredes verticales de sedimentos sueltos de color ocre. El bosque de galería ofrece una franja verde continua que contrasta con la aridez de las tierras superiores.
Valle fluvial encajonado en el suroeste provincial flanqueado por colinas bajas de materiales paleozoicos. Ofrece un paisaje tranquilo caracterizado por las texturas de su lecho pedregoso de cantos rodados y retazos de encinar.
Valle fluvial joven tallado sobre materiales terciarios alternos de calizas y margas finas. Las orillas presentan sauces arbustivos y alisedas fragmentadas, mientras que las crestas exhiben tomillares xerófilos. Burgos).
Valle disimétrico típico de la Alcarria burgalesa, donde las vertientes norte muestran escarpes calizos y las sur cuestas suaves de margas. Pequeñas alamedas y saucedas marcan el curso del riachuelo estacional. Burgos).
Valle fluvial encajado de forma somera sobre el páramo calizo del sudoeste provincial, con suelos ricos en materia orgánica en el fondo. Las laderas están pobladas por masas forestales de roble quejigo y encinas de porte medio. Burgos).
Tramo de la vega baja del Genil constituido por una amplia llanura aluvial de sedimentos cuaternarios fértiles. Destaca por la observación botánica de sus formaciones de ribera (álamos, sauces y carrizales) que acompañan el curso lento del río.
Tramo de llanura de inundación donde el río Genil deposita limos y arenas finas sobre un relieve sin apenas pendiente. Destaca por la observación botánica de pequeñas formaciones de tarajes y álamos blancos asociados al curso de agua.
Amplio valle aluvial excavado por el río Genil en las potentes arcillas de la campiña sevillana. El cauce fluvial muestra meandros abandonados, islas sedimentarias y una densa vegetación de galería que contrasta vigorosamente con las áridas y extensas lomas del entorno.
Relieve suavemente ondulado interrumpido por la llanura aluvial del río Gromejón, asentada sobre arenas y arcillas. Destacan las extensas masas forestales de pino resinero (Pinus pinaster) que fijan los suelos arenosos del término. Burgos).
El término limita con el canal de inundación del río Guadiamar, aportando un paisaje de llanura aluvial escoltado por el escarpe suave de la plataforma del Aljarafe. La vegetación combina bosque de galería en regeneración con matorrales de ribera y acebuchales rústicos.
Paisaje de colinas suaves arcilloso-margosas modelado por el tramo bajo del río Iranzu antes de su entrega al Ega. El cauce presenta pequeños sotos de sauces y chopos en un relieve de transición agrícola.
Paisaje suavemente ondulado dominado por mantos de arenas continentales que albergan densas masas de pino resinero y pino silvestre. El río Izana aporta un corredor de gran frescura visual, con pequeños depósitos de travertinos musgosos en sus fuentes.
Amplio pasillo fluvial en el extremo oriental de la provincia donde el río Jalón divaga sobre una llanura aluvial flanqueada por los imponentes frentes calizos del páramo. Destaca la vegetación de ribera y los perfiles escarpados de las lomas calcáreas que delimitan el valle.
Entorno llano constituido por terrazas aluviales del río Merdancho en su aproximación al Duero. El río introduce un pasillo verde de chopos y sauces que contrasta vivamente con la aridez de las lomas marginales deforestadas.
Terreno de lomas suaves arcillo-arenosas situadas al noreste de la capital provincial. El río Merdancho rompe la topografía agraria introduciendo un corredor verde con chopos, sauces y pastizales húmedos de gran contraste cromático.
Término de reducidas dimensiones asentado de forma horizontal sobre los depósitos de gravas y arenas del curso medio del Miño. Ofrece una vista diáfana de la corriente hídrica flanqueada por una franja fragmentada de sauces.
Relieve suave de campiña donde las aguas del río Moros han modelado una vega aluvial flanqueada por lomas cubiertas de encinar mediterráneo. El paisaje destaca por la pureza de sus líneas y la alternancia de pastizales naturales con zonas de monte bajo.
Sector medio del valle del Najerilla caracterizado por una llanura aluvial con grandes depósitos de cantos rodados cuarcíticos. Cuenta con sotos fluviales continuos bien conservados, donde los sauces y chopos forman un cinturón vegetal de alto valor estético.
Relieve ondulado de la planicie del sudoeste soriano donde afloran frentes calizos desgastados. El río Pilde mantiene un corredor ripícola flanqueado por ejemplares maduros de encina y quejigo que se adaptan bien a la acusada oscilación térmica del páramo.
Llanura de inundación del Pisuerga en el límite con la provincia de Burgos, caracterizada por depósitos de gravas y limos fértiles. El soto de ribera es continuo y denso, compuesto por alamos blancos y sauces.
Enclave geográfico marcado por el encuentro de los cursos fluviales del Pisuerga y el Arlanza sobre una llanura aluvial madura. Destaca por la anchura de sus sotos de ribera, con abundantes saucedas y alamedas bien estructuradas.