1034 rutas ciclistas · ordenados por importancia
El Camino Natural del Júcar discurre en paralelo al río que le da el nombre, recorriendo durante 220 km el tramo conquense del río, desde su nacimiento en la Serranía de Cuenca hasta el límite provincial entre Cuenca y Albacete.
El Camino Natural del Júcar discurre en paralelo al río que le da el nombre, recorriendo durante 220 km el tramo conquense del río, desde su nacimiento en la Serranía de Cuenca hasta el límite provincial entre Cuenca y Albacete.
El Camino Natural del Júcar discurre en paralelo al río que le da el nombre, recorriendo durante 220 km el tramo conquense del río, desde su nacimiento en la Serranía de Cuenca hasta el límite provincial entre Cuenca y Albacete.
El Camino Natural del Júcar discurre en paralelo al río que le da el nombre, recorriendo durante 220 km el tramo conquense del río, desde su nacimiento en la Serranía de Cuenca hasta el límite provincial entre Cuenca y Albacete.
El Camino Natural del Júcar discurre en paralelo al río que le da el nombre, recorriendo durante 220 km el tramo conquense del río, desde su nacimiento en la Serranía de Cuenca hasta el límite provincial entre Cuenca y Albacete.
El Camino Natural del Júcar discurre en paralelo al río que le da el nombre, recorriendo durante 220 km el tramo conquense del río, desde su nacimiento en la Serranía de Cuenca hasta el límite provincial entre Cuenca y Albacete.
El Camino Natural del Júcar discurre en paralelo al río que le da el nombre, recorriendo durante 220 km el tramo conquense del río, desde su nacimiento en la Serranía de Cuenca hasta el límite provincial entre Cuenca y Albacete.
El Camino Natural del Júcar discurre en paralelo al río que le da el nombre, recorriendo durante 220 km el tramo conquense del río, desde su nacimiento en la Serranía de Cuenca hasta el límite provincial entre Cuenca y Albacete.
El Camino Natural del Júcar discurre en paralelo al río que le da el nombre, recorriendo durante 220 km el tramo conquense del río, desde su nacimiento en la Serranía de Cuenca hasta el límite provincial entre Cuenca y Albacete.
El Camino Natural del Júcar discurre en paralelo al río que le da el nombre, recorriendo durante 220 km el tramo conquense del río, desde su nacimiento en la Serranía de Cuenca hasta el límite provincial entre Cuenca y Albacete.
El Camino Natural del Júcar discurre en paralelo al río que le da el nombre, recorriendo durante 220 km el tramo conquense del río, desde su nacimiento en la Serranía de Cuenca hasta el límite provincial entre Cuenca y Albacete.
A lo largo de esta ruta, que discurre por los trazados de vías pecuarias restauradas, se descubrirá la característica forma del paisaje sayagués, modelado por sus pobladores a lo largo de siglos, así como los elementos de su arquitectura tradicional, como pontones, fuentes o los característicos muros de piedra de sus cortinas.
A lo largo de esta ruta, que discurre por los trazados de vías pecuarias restauradas, se descubrirá la característica forma del paisaje sayagués, modelado por sus pobladores a lo largo de siglos, así como los elementos de su arquitectura tradicional, como pontones, fuentes o los característicos muros de piedra de sus cortinas.
El Camino Natural del Port de Vielha, retoma un viejo paso natural empleado desde antaño como vía de comunicación entre las comarcas de Arán y La Ribagorza. Este paso natural, marcado con las señales del GR-211-5, es recorrido cada 22 de mayo en la tradicional Romería de santa Quiteria, festejando así la retirada de las últimas nieves que permiten atravesar el puerto.
El río Segre guía estos dos posibles recorridos que partiendo del mismo punto urbano, uno conduce hasta el Parque periurbano de la Mitjana en Lleida y el otro hasta la hasta la ermita de Butsènit, o su alternativa hasta la confluencia entre la acequia de Torres y el canal de Serós.
El río Segre guía estos dos posibles recorridos que partiendo del mismo punto urbano, uno conduce hasta el Parque periurbano de la Mitjana en Lleida y el otro hasta la hasta la ermita de Butsènit, o su alternativa hasta la confluencia entre la acequia de Torres y el canal de Serós.
El Camino Natural del Románico Palentino aúna el patrimonio cultural con los valores medioambientales y paisajísticos del noroeste de la provincia de Palencia. Para ello se utiliza el antiguo trayecto que unía la cuenca minera de los valles de Orbó, la Castillería y Vergaño con el Canal de Castilla, en Alar del Rey, a través del cual llegaba el carbón a Palencia y Valladolid.
El Camino Natural del Románico Palentino aúna el patrimonio cultural con los valores medioambientales y paisajísticos del noroeste de la provincia de Palencia. Para ello se utiliza el antiguo trayecto que unía la cuenca minera de los valles de Orbó, la Castillería y Vergaño con el Canal de Castilla, en Alar del Rey, a través del cual llegaba el carbón a Palencia y Valladolid.
El Camino Natural del Románico Palentino aúna el patrimonio cultural con los valores medioambientales y paisajísticos del noroeste de la provincia de Palencia. Para ello se utiliza el antiguo trayecto que unía la cuenca minera de los valles de Orbó, la Castillería y Vergaño con el Canal de Castilla, en Alar del Rey, a través del cual llegaba el carbón a Palencia y Valladolid.
El Camino Natural del Románico Palentino aúna el patrimonio cultural con los valores medioambientales y paisajísticos del noroeste de la provincia de Palencia. Para ello se utiliza el antiguo trayecto que unía la cuenca minera de los valles de Orbó, la Castillería y Vergaño con el Canal de Castilla, en Alar del Rey, a través del cual llegaba el carbón a Palencia y Valladolid.
El Camino Natural del Románico Palentino aúna el patrimonio cultural con los valores medioambientales y paisajísticos del noroeste de la provincia de Palencia. Para ello se utiliza el antiguo trayecto que unía la cuenca minera de los valles de Orbó, la Castillería y Vergaño con el Canal de Castilla, en Alar del Rey, a través del cual llegaba el carbón a Palencia y Valladolid.
El Camino Natural del Románico Palentino aúna el patrimonio cultural con los valores medioambientales y paisajísticos del noroeste de la provincia de Palencia. Para ello se utiliza el antiguo trayecto que unía la cuenca minera de los valles de Orbó, la Castillería y Vergaño con el Canal de Castilla, en Alar del Rey, a través del cual llegaba el carbón a Palencia y Valladolid.
El Camino Natural del Románico Palentino aúna el patrimonio cultural con los valores medioambientales y paisajísticos del noroeste de la provincia de Palencia. Para ello se utiliza el antiguo trayecto que unía la cuenca minera de los valles de Orbó, la Castillería y Vergaño con el Canal de Castilla, en Alar del Rey, a través del cual llegaba el carbón a Palencia y Valladolid.
El Camino Natural del Románico Palentino aúna el patrimonio cultural con los valores medioambientales y paisajísticos del noroeste de la provincia de Palencia. Para ello se utiliza el antiguo trayecto que unía la cuenca minera de los valles de Orbó, la Castillería y Vergaño con el Canal de Castilla, en Alar del Rey, a través del cual llegaba el carbón a Palencia y Valladolid.
El Camino Natural del Románico Palentino aúna el patrimonio cultural con los valores medioambientales y paisajísticos del noroeste de la provincia de Palencia. Para ello se utiliza el antiguo trayecto que unía la cuenca minera de los valles de Orbó, la Castillería y Vergaño con el Canal de Castilla, en Alar del Rey, a través del cual llegaba el carbón a Palencia y Valladolid.
El río Barbantiño, al noroeste de la provincia de Ourense, es el protagonista de un circuito fluvial de unos 15 km de longitud, entre su ruta principal y sus ramales. El Camino recorre un entorno natural de gran belleza, salpicado por pequeños puentes y pasarelas, donde la presencia de viejos molinos da fe de la importancia de los ríos gallegos para la economía local.
El río Barbantiño, al noroeste de la provincia de Ourense, es el protagonista de un circuito fluvial de unos 15 km de longitud, entre su ruta principal y sus ramales. El Camino recorre un entorno natural de gran belleza, salpicado por pequeños puentes y pasarelas, donde la presencia de viejos molinos da fe de la importancia de los ríos gallegos para la economía local.
El río Barbantiño, al noroeste de la provincia de Ourense, es el protagonista de un circuito fluvial de unos 15 km de longitud, entre su ruta principal y sus ramales. El Camino recorre un entorno natural de gran belleza, salpicado por pequeños puentes y pasarelas, donde la presencia de viejos molinos da fe de la importancia de los ríos gallegos para la economía local.
El río Barbantiño, al noroeste de la provincia de Ourense, es el protagonista de un circuito fluvial de unos 15 km de longitud, entre su ruta principal y sus ramales. El Camino recorre un entorno natural de gran belleza, salpicado por pequeños puentes y pasarelas, donde la presencia de viejos molinos da fe de la importancia de los ríos gallegos para la economía local.
El río Barbantiño, al noroeste de la provincia de Ourense, es el protagonista de un circuito fluvial de unos 15 km de longitud, entre su ruta principal y sus ramales. El Camino recorre un entorno natural de gran belleza, salpicado por pequeños puentes y pasarelas, donde la presencia de viejos molinos da fe de la importancia de los ríos gallegos para la economía local.
El río Barbantiño, al noroeste de la provincia de Ourense, es el protagonista de un circuito fluvial de unos 15 km de longitud, entre su ruta principal y sus ramales. El Camino recorre un entorno natural de gran belleza, salpicado por pequeños puentes y pasarelas, donde la presencia de viejos molinos da fe de la importancia de los ríos gallegos para la economía local.
El río Barbantiño, al noroeste de la provincia de Ourense, es el protagonista de un circuito fluvial de unos 15 km de longitud, entre su ruta principal y sus ramales. El Camino recorre un entorno natural de gran belleza, salpicado por pequeños puentes y pasarelas, donde la presencia de viejos molinos da fe de la importancia de los ríos gallegos para la economía local.
Esta ruta entre el barrio de San Blas (Teruel) y el embalse del Arquillo recorre el cañón del río Guadalaviar, una zona donde no resulta rara la presencia de rapaces como el águila real, el alimoche y el buitre leonado. La ruta puede completarse saliendo del cauce para recorrer la parte superior esta espectacular garganta.
Esta ruta entre el barrio de San Blas (Teruel) y el embalse del Arquillo recorre el cañón del río Guadalaviar, una zona donde no resulta rara la presencia de rapaces como el águila real, el alimoche y el buitre leonado. La ruta puede completarse saliendo del cauce para recorrer la parte superior esta espectacular garganta.
Esta ruta entre el barrio de San Blas (Teruel) y el embalse del Arquillo recorre el cañón del río Guadalaviar, una zona donde no resulta rara la presencia de rapaces como el águila real, el alimoche y el buitre leonado. La ruta puede completarse saliendo del cauce para recorrer la parte superior esta espectacular garganta.
Esta ruta entre el barrio de San Blas (Teruel) y el embalse del Arquillo recorre el cañón del río Guadalaviar, una zona donde no resulta rara la presencia de rapaces como el águila real, el alimoche y el buitre leonado. La ruta puede completarse saliendo del cauce para recorrer la parte superior esta espectacular garganta.
Esta ruta de 16 km, une la Vía Verde que enlaza Fuso de la Reina y el Parque de Invierno de Oviedo, con la Senda del Oso, que comienza en Tuñón, y continúa atravesando praderíos, castañares y bosques de ribera por las orillas de los ríos Nalón y Trubia.
Esta ruta de 16 km, une la Vía Verde que enlaza Fuso de la Reina y el Parque de Invierno de Oviedo, con la Senda del Oso, que comienza en Tuñón, y continúa atravesando praderíos, castañares y bosques de ribera por las orillas de los ríos Nalón y Trubia.
Esta ruta de 16 km, une la Vía Verde que enlaza Fuso de la Reina y el Parque de Invierno de Oviedo, con la Senda del Oso, que comienza en Tuñón, y continúa atravesando praderíos, castañares y bosques de ribera por las orillas de los ríos Nalón y Trubia.
Esta ruta de 16 km, une la Vía Verde que enlaza Fuso de la Reina y el Parque de Invierno de Oviedo, con la Senda del Oso, que comienza en Tuñón, y continúa atravesando praderíos, castañares y bosques de ribera por las orillas de los ríos Nalón y Trubia.
Desde el Parque de invierno, una pista asfaltada a la que llaman la pista finlandesa sobre el antiguo Ferrocarril Vasco Asturiano permite salir sin problemas de esta gran ciudad y reencontrarse con el siempre espectaular paisaje asturiano a orillas del Nalón. Una estación, como la de La Manjoya es una de las sorpresas del camino. Longitud: 8.46 km.
El Camino Natural del río Rivera de Acebo está formado por siete sendas interconectadas entre sí, cuyos recorridos suman un total de 15 km. Con una localización privilegiada en plena sierra de Gata, el Camino Natural del río Rivera de Acebo permite, a través de sus siete sendas, recorrer espacios de alto valor natural, algunos de ellos incluidos en la Red Natura 2000.
El Camino Natural del río Rivera de Acebo está formado por siete sendas interconectadas entre sí, cuyos recorridos suman un total de 15 km. Con una localización privilegiada en plena sierra de Gata, el Camino Natural del río Rivera de Acebo permite, a través de sus siete sendas, recorrer espacios de alto valor natural, algunos de ellos incluidos en la Red Natura 2000.
El Camino Natural del río Rivera de Acebo está formado por siete sendas interconectadas entre sí, cuyos recorridos suman un total de 15 km. Con una localización privilegiada en plena sierra de Gata, el Camino Natural del río Rivera de Acebo permite, a través de sus siete sendas, recorrer espacios de alto valor natural, algunos de ellos incluidos en la Red Natura 2000.
El Camino Natural del río Rivera de Acebo está formado por siete sendas interconectadas entre sí, cuyos recorridos suman un total de 15 km. Con una localización privilegiada en plena sierra de Gata, el Camino Natural del río Rivera de Acebo permite, a través de sus siete sendas, recorrer espacios de alto valor natural, algunos de ellos incluidos en la Red Natura 2000.